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La importancia de contratar a un buen administrador

2019/01/18 15:12:11 | Por Admin

La administración de condominios y edificios es una actividad que ejercen personas o empresas que se encargan de todo lo relacionado con administrar estas comunidades. Se encarga de las funciones financieras, operativas, jurídicas, de mantenimiento y conservación del inmueble. También fomenta el conocimiento de la cultura del condominio aplicando la ley 19.537 sobre Copropiedad en Condominio de Inmuebles.

Según esta ley, un administrador de condominios es “la persona natural o jurídica designada por los copropietarios para cumplir labores de administración del condominio, conforme a la presente ley, a su reglamento y al reglamento de copropiedad”. Así que la administración de condominios se erige como el aliado perfecto del comité de administración o de los copropietarios de toda comunidad.


Dado el creciente auge de edificios y condominios en el país, cada día es mayor la demanda de administradores para este tipo de comunidades. Tienen importantes responsabilidades y manejan grandes cantidades de recursos económicos, razón por la cual los copropietarios exigen de ellos, cada vez más, mejor capacitación y preparación profesional que les permita cumplir correctamente con sus obligaciones.

¿Por qué es necesario un administrador de condominios?

Con la crecida del sector inmobiliario que está experimentando nuestro país, también ha aumentado la necesidad de contratar a expertos que velen por los intereses de los condominios. Con una administración de condominio usted se librará de velar por el cumplimiento de las leyes, otorgando a los habitantes el disfrute de un ambiente inmobiliario bien conservado.

La administración de condominios ha evolucionado con la tecnología, volviéndose un servicio al alcance de un clic. En Arangall Gestión Inmobiliaria trabajamos con softwares de administración de edificios, ofreciendo soluciones a los problemas de comunicación y sistematización de cuentas por pagar y por cobrar, evitando morosidad y ofreciendo total transparencia para cada copropietario.

Administración de condominios

Los bienes y espacios comunes son el foco principal de la administración de condominios, pero también los administradores centran sus esfuerzos en la seguridad de la comunidad, mantenimiento, supervisión del personal contratado y reparaciones que necesite la comunidad, respondiendo a las eventualidades que pueden suceder por roturas de cañerías, desagües, incendios, terremotos, etc.

Un buen administrador debe contemplar todos los planes de contingencia para solventar las posibles quejas. A su vez, debe trabajar en conjunto con el consejo de administración de edificios y condominios. El consejo solicitará determinados servicios y el administrador responderá si está en su disposición hacerlos.


La Ley de Copropiedad señala la obligatoriedad de todo condominio de contar con un "Plan de Emergencia ante Siniestros como incendios, terremotos y semejantes". El conocimiento, divulgación y puesta en práctica de estas materias marcarán la diferencia cuando la comunidad de un edificio o condominio se vea sometida a una situación de riesgo o emergencia. El plan debe contener un esquema simple, ya que la realidad de los residentes de un condominio es esencialmente heterogénea, lo que agrega un grado extra de dificultad para su puesta en marcha.

Gestión de tiempo

Para que un edificio funcione correctamente, la empresa contratada debe llevar la administración de condominios con claridad y transparencia a la hora de cobranzas y pagos, manejando cuidadosamente los recursos de la comunidad y despejando dudas mediante rendiciones de cuentas periódicas.

El administrador no debe tomar decisiones o tener el dominio total sobre asuntos que le son propios a los vecinos, su labor más bien es sugerir respuestas, ya que es un servidor. Un buen administrador debe evitar caer en el error se sentirse con más autoridad que el comité de administración.

También debe llevar una gestión organizada, llevando las cuentas de la comunidad, cobrando a tiempo las cuotas de gastos comunes, supervisando en terreno y sobre todo, teniendo una abierta y constante comunicación con el comité, propietarios y residentes.